Windows 11 busca recuperar velocidad en los PCs con 8 GB de RAM: así pretende conseguirlo Microsoft

Durante las jornadas de la feria IFA 2026 en Berlín, la compañía de Redmond ha hecho un claro ejercicio de autocrítica respecto al comportamiento de Windows 11 en el hardware de consumo habitual. Ante el descontento acumulado por la pesadez del entorno y la acumulación de servicios en segundo plano, la dirección de la empresa ha anunciado una serie de ajustes dirigidos a acelerar el tiempo de encendido del equipo y garantizar una experiencia ágil en aquellos ordenadores que cuentan con configuraciones de memoria más ajustadas.

Tiempos de respuesta reducidos y un inicio de sesión acelerado

El encargado de formalizar estos compromisos ha sido Mark Linton, vicepresidente corporativo de Windows y Dispositivos en Microsoft, quien confirmó que los equipos de ingeniería trabajan de forma intensiva en los cimientos del sistema. La estrategia busca acompañar el paquete de novedades de la actualización mensual de septiembre, que incluye esperadas demandas de la comunidad como la barra de tareas desacoplada, el menú Inicio de tamaño variable y la opción de desvincular el motor Bing de las búsquedas locales.

Entre los avances inmediatos detallados en la conferencia, Linton destacó las mejoras aplicadas sobre los módulos de autenticación y la inicialización del software, asegurando que se han conseguido «avances significativos en aspectos como el tiempo de arranque de Windows 11 y la capacidad de respuesta de Windows Hello». Aunque las unidades de almacenamiento sólido modernas de tipo SSD NVMe ya ofrecen tasas de lectura elevadas, recortar la latencia durante los primeros segundos tras el encendido busca devolver la sensación de fluidez inmediata al acceder al escritorio. A esta medida se suma la implementación del denominado perfil de baja latencia, una función orientada a priorizar la asignación de ciclos de procesador para que la apertura de aplicaciones y la navegación por los menús del sistema respondan sin demoras.

El reto de hacer funcional un sistema exigente en 8 GB de memoria RAM

El punto más crítico de las declaraciones de Linton abordó el comportamiento del sistema operativo en equipos con 8 GB de memoria RAM, una cifra que se ha visto tensionada por la situación actual del mercado de componentes pero que resulta claramente justa para las exigencias de Windows 11. En una instalación estándar, el propio sistema consume una fracción considerable de la memoria disponible nada más arrancar, dejando un margen sumamente estrecho para la ejecución de herramientas de trabajo, navegadores web con múltiples pestañas o utilidades de comunicación.

La sobrecarga provocada por los procesos secundarios de la propia Microsoft y de aplicaciones de terceros —donde clientes de mensajería o plataformas como Discord y Teams llegan a reservar entre 1 y 4 GB de memoria en estado de reposo— obliga a replantear la arquitectura interna. Consciente de este cuello de botella, el directivo fue tajante al definir la meta de los ingenieros: «Seguimos mejorando los fundamentos; estamos optimizando para que 8 gigabytes de RAM funcionen de maravilla en las máquinas».

Un despliegue prudente para preservar la estabilidad del ecosistema

Estas declaraciones están en línea con la visión expuesta recientemente por el máximo responsable de la división, Pavan Davuluri, quien situó la optimización técnica a la misma altura que la estabilidad, el diseño gráfico y la atención a la comunidad de usuarios. No obstante, por el momento Microsoft no ha fijado una fecha concreta en el calendario ni ha establecido métricas públicas de referencia para la llegada de estos parches al canal generalista.

Las mejoras en la gestión de memoria se encuentran actualmente restringidas a pruebas internas dentro de los laboratorios de desarrollo y aún no han sido liberadas en las compilaciones del programa Insider. Al ser consultado sobre los plazos de entrega, Linton concluyó su intervención subrayando la metodología de trabajo de la firma: «Escuchamos los comentarios de los clientes, mejoramos Windows continuamente y verán esas actualizaciones a medida que Windows vaya mejorando». El mensaje sugiere una distribución gradual que priorizará la estabilidad para evitar fallos de compatibilidad en el parque de dispositivos.