OpenAI prueba anuncios en ChatGPT y el momento elegido sorprende, mientras generamos imágenes

Tras consolidarse como una de las herramientas más utilizadas del planeta, la firma busca capitalizar un tráfico descomunal que roza los 1.200 millones de visitas semanales, transformando la espera de procesado visual en un codiciado espacio para los anunciantes.

La integración de este nuevo formato rompe con el modelo habitual de los anuncios de texto intercalados. Según ha detallado la propia compañía, las piezas publicitarias aparecerán en pantalla justo en el intervalo en el que ChatGPT procesa y dibuja la imagen solicitada, evitándose mostrar antes o después del resultado final. Estas piezas no se limitarán a un banner estático convencional: incluirán ejemplos de uso real, catálogos interactivos e ideas de productos adaptadas a situaciones cotidianas.

Para evitar suspicacias sobre la neutralidad del asistente, desde OpenAI recalcan que todas las inserciones estarán debidamente identificadas como contenido patrocinado y permanecerán estrictamente separadas de las creaciones del usuario. La empresa sostiene además que la presencia de marcas no alterará los algoritmos ni la calidad de las respuestas, extendiendo la misma garantía que ya aplicaba en los planes de acceso básico hacia esta nueva experiencia visual.

-Despliegue progresivo en Estados Unidos y un arsenal de métricas para las marcas

Por el momento, el experimento se mantendrá acotado al mercado estadounidense y a un grupo reducido de empresas. Se trata del segundo movimiento publicitario de la firma en lo que va de año, tras haber introducido formatos de texto para usuarios registrados en sus perfiles gratuitos. Aunque la compañía no ha aclarado si estas promociones terminarán dando el salto a las suscripciones de pago ni cuándo desembarcarán en otros países, la estrategia replica la hoja de ruta vista en meses anteriores: validar la eficacia del formato en el mercado norteamericano antes de planear una eventual expansión global.

Con el fin de convencer a los anunciantes de la rentabilidad de su plataforma, la tecnológica ha reforzado de forma notable su infraestructura de análisis. Mediante alianzas con firmas especializadas en la gestión de datos como Hightouch, Tealium y LiveRamp, los anunciantes podrán medir conversiones y retornos de inversión en tiempo real. A esto se suma la integración de una decena de socios de atribución de primer nivel —entre los que figuran AppsFlyer, Adjust y Singular— que ofrecerán reportes precisos sobre la interacción con los anuncios y el flujo de clics hacia las tiendas digitales.

-Filtros de seguridad para evitar momentos incómodos y un nuevo rumbo comercial

Implantar publicidad en un entorno conversacional entraña el riesgo de mostrar productos en contextos sensibles o inapropiados. Consciente de este desafío, OpenAI ha diseñado un sistema de protección contextual capaz de analizar el tono de cada interacción. La herramienta evaluará en tiempo real si el diálogo guarda un carácter delicado o emocionalmente vulnerable, bloqueando de inmediato la aparición de anuncios para preservar tanto la privacidad del usuario como la reputación de la marca.

Para supervisar esta tarea, la empresa ha puesto en marcha proyectos piloto junto a auditores independientes como DoubleVerify e Integral Ad Science, garantizando que el análisis del contexto no implique en ningún momento el acceso humano a las conversaciones privadas. Sobre este mecanismo de verificación, Mark Zagorski, consejero delegado de DoubleVerify, remarcó que «el contexto necesario para estas evaluaciones procede de la propia conversación», lo que permite medir la idoneidad del entorno sin comprometer la seguridad del usuario.

Esta embestida comercial coincide con cambios de peso en la cúpula directiva de OpenAI. La llegada de Dali Rajic como nuevo director de ingresos busca estructurar un modelo de ventas escalable y predecible a partir de la experiencia acumulada. Como apuntó Greg Brockman, presidente y cofundador de la organización, la incorporación de Rajic permitirá «convertir lo que la empresa ha aprendido hasta ahora en una ejecución repetible», consolidando una estructura financiera sólida en un mercado donde la competencia aprieta.

-Formatos en carrusel y la presión de un sector que no deja de acelerar

El giro hacia la monetización mediante imágenes encaja con los pronósticos de firmas de análisis como New Street Research. Sus informes anticipan la llegada inminente de anuncios en formato carrusel con sistemas de subasta por clic, una fórmula especialmente atractiva para el comercio electrónico que permite exhibir múltiples productos dentro de un mismo espacio publicitario sin saturar la pantalla. Esta mayor densidad de catálogo permitiría multiplicar el volumen de impactos por conversación sin perjudicar la fluidez de la experiencia.

El movimiento de OpenAI se produce en un escenario sumamente dinámico. Meta acaba de mover ficha con el lanzamiento en Estados Unidos de Muse, su nuevo agente personal orientado a competir por el tiempo de pantalla de los usuarios mediante modalidades gratuitas y de pago. Al mismo tiempo, la compañía dirigida por Sam Altman se enfrente al escrutinio de los reguladores tras recibir requerimientos de información por parte de las autoridades de California en materia de seguridad. Pese al entorno complejo, la prueba de fuego de los anuncios visuales arranca este mes, marcando el camino de lo que podría ser el estándar de la publicidad en la era de la inteligencia artificial.