WhatsApp replantea su integración con iCloud y prepara un cambio importante para los usuarios de iPhone

Hasta ahora, estábamos atados de pies y manos al ecosistema de la manzanita para resguardar nuestras conversaciones, pero parece que desde Meta decidieron patear el tablero y cortar con esta dependencia. Según las últimas filtraciones descubiertas por la gente de WABetaInfo buceando en el código de la versión beta de iOS, la aplicación de mensajería está armando su propia infraestructura en la nube para que guardes tus copias de seguridad de forma nativa.

-Almacenamiento propio y planes a medida

La movida tecnológica es brillante por donde se la mire y ataca un problema real del día a día. Cuando esta función se despliegue de manera oficial, te vas a encontrar con una nueva opción dentro de los ajustes de la aplicación. iCloud va a seguir estando ahí, firme como la alternativa por defecto para los que no quieren tocar nada de su configuración actual, pero la gran novedad es que vas a poder elegir guardar tu historial directamente en los servidores de Meta. De movida, la información alojada en el código beta indica que nos van a dar 2 GB de espacio gratuito y exclusivo únicamente para resguardar los chats.

Obviamente, para los que usamos la aplicación constantemente o arrastramos historiales pesadísimos desde hace años, un par de gigas se quedan cortos. Ahí es donde entra la pata comercial de la plataforma: la empresa está barajando un plan pago de 50 GB por apenas 0,99 dólares al mes, un número que compite de forma directa y calcada con el nivel básico que te cobra Apple. Incluso se habla en los foros de desarrollo de que podrían habilitar una bestialidad de 1 TB de espacio en el futuro. Es decir, pasamos de tener un solo corralito a poder elegir a quién le pagamos el peaje, aliviando de paso el almacenamiento general de nuestro celular para poder guardar más fotos o aplicaciones sin que el sistema nos pida borrar cosas.

-Privacidad blindada por defecto y la puerta abierta al mundo Android

Pero acá hay un detalle técnico estructural que es todavía más jugoso que el espacio en sí mismo: la seguridad de tus datos privados. Hoy por hoy, si hacés la copia en iCloud y querés que tus chats estén cifrados de extremo a extremo, tenés que meterte en las configuraciones avanzadas de la aplicación y activarlo a mano, un paso extra que el noventa por ciento de los usuarios jamás hace por puro desconocimiento. En esta nueva nube propietaria de WhatsApp, la historia cambia drásticamente: el cifrado va a ser obligatorio, permanente e inamovible. Nadie, ni siquiera la propia empresa desarrolladora, va a poder meter las narices en tu historial. Vas a tener que protegerlo vos mismo con una clave de acceso, una contraseña clásica o un código de cifrado de 64 dígitos.

Para entender la magnitud de este cambio en la industria tecnológica, basta con analizar lo que significa sacar a terceros de la ecuación a la hora de gestionar nuestra información. Un analista especializado en seguridad móvil e ingeniería inversa lo definía a la perfección al desglosar los hallazgos de WABetaInfo:

«El verdadero valor de esta infraestructura propia no pasa por regalarle un par de gigas al usuario, sino por recuperar la soberanía absoluta de los datos. Al obligar al cifrado de extremo a extremo en sus propios servidores, WhatsApp está cerrando de golpe la última gran brecha de privacidad que quedaba abierta en el ecosistema de iOS, donde históricamente los respaldos que descansaban en texto plano eran el eslabón más débil de toda la cadena de seguridad.»

Además, tener el control total sobre la nube donde descansan los chats abre una puerta gigantesca para solucionar otro dolor de cabeza histórico: la migración entre ecosistemas. Pasar de un iPhone a un Android (o viceversa) sin perder los chats siempre fue un proceso traumático, justamente porque los respaldos vivían en mundos totalmente separados e incompatibles como lo son iCloud y Google Drive. Al centralizar todo el ecosistema en una nube nativa y propia, este salto pasaría a ser, a futuro, un trámite fluido y casi instantáneo.

Por el momento, nos toca armarnos de paciencia. Al tratarse de una función que recién asoma en las entrañas de una versión de prueba, no hay fechas confirmadas de lanzamiento ni sabemos en qué países va a debutar primero. Las tarifas también son un esquema preliminar que podría ajustarse dependiendo de nuestra región. Pero lo que es seguro es que la tiranía de los 5 gigas compartidos de Apple tiene los días contados, y por fin vamos a tener la libertad total de decidir dónde queremos que vivan nuestras conversaciones de manera segura.