
La compañía tecnológica ha confirmado una reestructuración profunda que recorta sustancialmente las prestaciones de sus planes más accesibles, al tiempo que refuerza el atractivo de su suscripción intermedia. La medida, que entrará en vigor de forma inminente, redefinirá la capacidad de razonamiento a la que los usuarios podrán optar en su interacción diaria con el asistente sin pasar por caja.
A partir del próximo 9 de octubre, el acceso libre a Gemini experimentará un severo retroceso en sus posibilidades de elección. Hasta el momento, los usuarios de la modalidad sin coste podían alternar sus consultas entre distintas versiones del motor, incluidas variantes de mayor capacidad como Gemini Flash 3.6 e incluso Gemini 3.1 Pro para tareas de cierta complejidad. Tras esta fecha, todo ese abanico desaparecerá para dejar como única opción disponible a Gemini Flash-Lite 3.5.
Esta simplificación drástica impactará de lleno en quienes utilizan la herramienta para la revisión de código informático o la síntesis de documentos extensos, tareas que requieren una ventana de contexto holgada y un procesamiento de lenguaje superior. Al retirar los modelos de mayor rendimiento del selector gratuito, cualquier trabajo que exija un grado de deducción más avanzado quedará bloqueado tras el muro de pago. La decisión contrasta con la estrategia aplicada por la firma en meses anteriores, cuando abrió temporalmente sus versiones más avanzadas a toda la comunidad de usuarios.
-Incertidumbre en el plan AI Plus y la llegada de un selector de procesamiento personalizable
Los recortes no se limitarán a los perfiles gratuitos. Los clientes acogidos a la suscripción Google AI Plus también experimentarán reducciones en su oferta técnica. La empresa ha comunicado que este nivel perderá el acceso a Gemini 3.1 Pro, aunque no ha fijado una fecha definitiva para la retirada del modelo y se ha limitado a señalar que notificará el cambio por correo electrónico de manera escalonada. Esta falta de precisión temporal deja al plan intermedio en una posición incómoda, reduciendo la brecha de ventajas que lo distanciaba de la versión gratuita mientras se concreta la composición final de su catálogo.
Para compensar parte de estas restricciones, Google introducirá un nuevo selector de esfuerzo dentro de la interfaz del chat. Esta herramienta permitirá a los usuarios ajustar de forma manual la cantidad de capacidad de cómputo destinada a resolver cada petición, pudiendo elegir entre niveles bajo, medio o alto. Tal como detalla la compañía en su portal de asistencia técnica: «Esto aumentará la capacidad del modelo para completar tareas y ofrecer respuestas más completas a las consultas, pero también consumirá más de tu límite».
El sistema de cuotas continuará operando bajo la métrica de consumo energético y de procesamiento en lugar de contabilizar un número rígido de mensajes. Los límites de uso se restablecen en ventanas de cinco horas combinadas con un techo semanal, por lo que el nuevo selector permitirá administrar el margen disponible con mayor precisión: gastar menos cómputo en consultas cotidianas y reservar el potencial máximo para cuando el análisis lo requiera.
-El modo Deep Think aterriza en Google AI Pro sin coste adicional
La cara positiva de esta reestructuración se la lleva la suscripción Google AI Pro de 19,99 dólares mensuales. La compañía ha integrado en este nivel el motor de razonamiento avanzado Deep Think, una característica de procesamiento paralelo que hasta la fecha se mantenía como un incentivo exclusivo de la tarifa topes de gama Google AI Ultra, cuyo coste asciende a los 99,99 dólares al mes.
Además de la incorporación de esta herramienta de deducción lógica, la suscripción de 19,99 dólares consolida su oferta con 5 TB de almacenamiento en la nube e integración con servicios como YouTube Premium Lite, Google Health Premium y Google Home Premium Standard. Con este movimiento, Google AI Pro se posiciona como la alternativa más equilibrada para perfiles avanzados que necesitan máxima potencia de cálculo sin asumir el desembolso del plan superior. Por el momento, la firma no ha aclarado si la inclusión de Deep Think en la tarifa Pro conllevará futuros ajustes en la suscripción Ultra de 100 dólares, ni la fecha exacta en la que el selector de esfuerzo estará operativo para todos los perfiles.