Microsoft quiere acelerar Windows 11 en los PC con 8 GB de RAM, promete hasta un 40 % más de velocidad

El encarecimiento global de los módulos de memoria RAM, derivado en gran medida por la alta demanda de componentes destinados a la infraestructura de inteligencia artificial, ha llevado a numerosos fabricantes de ordenadores a mantener las configuraciones de entrada de 8 GB para contener los costes de venta. El problema es que Windows 11 no destaca precisamente por su ligereza. La suma del sistema operativo base, los servicios residentes en segundo plano y los navegadores web modernos suele saturar ese margen de memoria en cuestión de minutos.

Ante esta realidad, Microsoft ha anunciado un paquete de optimizaciones de arquitectura diseñado para recortar el consumo de recursos de Windows 11. Las mejoras están enfocadas en ofrecer un respiro a los equipos más modestos, prometiendo incrementos de velocidad de hasta un 40 % en escenarios de multitarea sobre ordenadores equipados con 8 GB de memoria RAM.

-La nueva gestión de la memoria RAM, hasta 2 GB adicionales de datos activos para evitar recargas

El pilar fundamental de esta actualización reside en la reestructuración del motor de asignación de memoria. Hasta la fecha, cuando la memoria del sistema alcanzaba niveles de ocupación elevados, Windows 11 procedía a liberar espacio enviando parte del contenido activo de las aplicaciones al archivo de paginación alojado en la unidad de almacenamiento. Este comportamiento provocaba demoras perceptibles al alternar entre programas o regresar a pestañas del navegador que habían quedado en segundo plano.

Con el nuevo esquema, la compañía de Redmond asegura que el sistema es capaz de mantener hasta 2 GB más de datos procesados directamente en la RAM antes de recurrir al disco. Este ajuste busca erradicar la constante recarga de aplicaciones pesadas, acelerando la recuperación del estado de trabajo al alternar entre herramientas como Microsoft Word, reproductores multimedia y sesiones del navegador.

Paralelamente, se ha intervenido sobre la ejecución de los servicios esenciales de la interfaz:

  • Elementos nativos del sistema: La compañía afirma que la respuesta del menú Inicio, el panel de búsqueda y el Explorador de archivos se ha incrementado hasta en un 20 %.
  • Ecosistema Microsoft Edge: El tiempo de arranque del navegador registra una mejora de hasta un 33 %. Para optimizar la carga, las pestañas inactivas entran automáticamente en modo de suspensión tras 15 minutos sin interacción, mientras que el panel de widgets del sistema pospone su ejecución en memoria hasta que el usuario lo despliega manualmente.

-Un tijeretazo de hasta 900 MB en la memoria comprometida del sistema y la suite de oficina

Junto a los ajustes de procesamiento del núcleo, Microsoft ha aplicado revisiones de código en el sistema operativo, en el navegador Edge y en la suite de productividad Microsoft 365 para limitar su huella de memoria en ejecución. Según las métricas proporcionadas por la tecnológica, estas optimizaciones permiten frenar la escalada de memoria comprometida acumulando un ahorro de hasta 900 MB en el consumo global del equipo.

De ese margen total de ahorro, cerca de 360 MB corresponden en exclusiva a las correcciones integradas en la suite de oficina, beneficiando de forma directa a aplicaciones de uso diario como Word, Excel, PowerPoint y Outlook.

-La presión del mercado de componentes y las dudas sobre el impacto en los equipos más básicos

La decisión de Microsoft responde a una necesidad del mercado. Aunque las recomendaciones para un uso fluido de Windows 11 apuntan de forma progresiva a los 16 GB de RAM, los portátiles de gama de entrada con 8 GB continúan representando un volumen significativo de las ventas por su precio accesible.

Sin embargo, existe cierto escepticismo sobre si estas medidas bastarán para transformar la experiencia en los equipos más ajustados. Durante las pruebas iniciales realizadas sobre la compilación Windows 11 26H2, los análisis de rendimiento mostraron un comportamiento desigual: mientras los ordenadores dotados con 32 GB o 48 GB de RAM lograban reducir su consumo base al arrancar entre 1,5 y 2 GB, los equipos limitados a 8 GB apenas mostraban variaciones significativas en la liberación de recursos.

Microsoft confía en que esta nueva vuelta de tuerca en la gestión interna de la memoria corrija esa desviación y permita que los equipos más económicos sostengan la carga de trabajo diaria sin sufrir estrangulamientos constantes de rendimiento.