Windows 11 abraza el diseño de macOS y Linux, Microsoft prepara un cambio histórico en su escritorio al integrar la función que sus rivales llevan años perfeccionando

Durante décadas, Windows ha mantenido una identidad clara en su escritorio: barra de tareas inferior, ventanas con menús propios y una separación muy marcada respecto a otros sistemas como macOS o Linux. Sin embargo, esa frontera histórica podría empezar a difuminarse. Microsoft está experimentando con una idea que, hasta hace poco, parecía impensable en Windows: una barra de menús fija en la parte superior de la pantalla.

No se trata de un rediseño oficial del sistema operativo, ni de una función que llegue mañana a todos los usuarios. El experimento nace en PowerToys, el conjunto de utilidades avanzadas con el que Microsoft suele probar conceptos que luego, en algunos casos, terminan influyendo en el propio Windows.

-PowerToys como laboratorio de ideas para Windows

PowerToys se ha convertido, con el paso de los años, en una suerte de campo de pruebas para funciones que no encajan todavía en el núcleo del sistema. Herramientas como FancyZones, PowerRename o la Paleta de comandos han demostrado que existe una base de usuarios dispuesta a sacrificar simplicidad a cambio de control y productividad.

Es precisamente dentro de este ecosistema donde surge la propuesta de una barra superior permanente. El equipo de PowerToys ha publicado en GitHub una prueba de concepto que plantea añadir un menú anclado a la parte superior del escritorio, accesible en todo momento y configurable por el usuario. Por ahora, la función no está disponible para el público, pero Microsoft ya está midiendo el interés de la comunidad antes de dar el siguiente paso.

-Un concepto familiar, pero no idéntico al de macOS o Linux

Visualmente, la idea resulta inmediatamente reconocible. La barra superior recuerda a la de macOS o a la que ofrecen entornos de escritorio como GNOME en Linux. Sin embargo, Microsoft insiste en que no se trata de una copia directa ni de un intento de unificar paradigmas entre plataformas.

A diferencia del menú global de macOS, esta barra no sustituye ni centraliza los menús de las aplicaciones. Las ventanas de Windows 11 seguirían funcionando como hasta ahora, con sus controles integrados. El nuevo elemento actuaría como una extensión de la Paleta de comandos, permitiendo anclar accesos directos, extensiones, acciones rápidas y flujos de trabajo personalizados.

Según la descripción del proyecto, el menú podría situarse no solo en la parte superior, sino también en los laterales de la pantalla, ampliando las opciones para configuraciones multi-monitor o entornos de trabajo más especializados.

-Personalización y productividad como ejes centrales

Uno de los puntos clave de esta propuesta es la personalización. Las imágenes compartidas por el equipo de PowerToys muestran un menú adaptable tanto en contenido como en apariencia. Los usuarios podrían decidir qué funciones mostrar, cuántos accesos directos incluir y cómo integrarlo visualmente con el tema de Windows 11, ajustando transparencias y estilos.

La intención no es crear un elemento decorativo, sino una herramienta orientada a acelerar tareas repetitivas. En ese sentido, el enfoque está claramente alineado con usuarios avanzados: desarrolladores, administradores de sistemas, personal de IT y entusiastas que ya utilizan PowerToys como parte central de su flujo de trabajo.

Un ingeniero del proyecto señalaba en GitHub que la idea es “reducir fricción entre intención y acción”, permitiendo que comandos y funciones estén siempre visibles, sin necesidad de atajos de teclado ni cambios de contexto constantes.

-¿Una función de nicho o el anticipo de un nuevo Windows?

La gran incógnita es hasta dónde llegará esta iniciativa. Históricamente, muchas funciones de PowerToys nunca han dado el salto al sistema base, mientras que otras han servido como inspiración para cambios más profundos en Windows. El hecho de que Microsoft esté explorando un elemento tan estructural como una barra fija en el escritorio sugiere que la compañía está más abierta que nunca a replantear la experiencia de uso tradicional.

No obstante, todo apunta a que, incluso si el proyecto avanza, seguirá siendo una herramienta opcional y orientada a un público específico. La complejidad adicional que introduce este tipo de interfaz difícilmente encaje con el perfil del usuario promedio, al menos en el corto plazo.

-PowerToys, el refugio de las funciones que Windows aún no se atreve a integrar

Más allá de si esta barra superior llega o no a consolidarse, el experimento refuerza una realidad cada vez más evidente: PowerToys se ha convertido en el espacio donde Microsoft prueba ideas que Windows 11, por diseño o por prudencia, no integra de forma nativa.

En un momento en el que el sistema operativo enfrenta críticas por su rumbo, su estabilidad y la integración agresiva de nuevas tecnologías, iniciativas como esta muestran una cara distinta de Microsoft: una que observa, experimenta y escucha a su comunidad más técnica antes de tomar decisiones definitivas.