
Microsoft ha decidido cerrar definitivamente una de sus apuestas más específicas dentro del ecosistema Windows. No se trata del sistema operativo que millones de usuarios utilizan a diario en sus ordenadores personales, sino de una edición muy concreta que nació con una misión clara: plantar cara a ChromeOS en las aulas. Windows 11 SE, presentado en 2021 como un pilar estratégico para el sector educativo, dejará de recibir soporte oficial en octubre de 2026.
El anuncio marca el final de un experimento que buscaba redefinir el papel de Windows en entornos escolares, especialmente en Estados Unidos, donde los Chromebooks han dominado durante años gracias a su bajo coste, simplicidad y fuerte integración con servicios en la nube. Lo que en su momento fue descrito por Microsoft como una pieza clave para una “nueva era del PC” termina ahora su recorrido sin haber logrado desplazar a su principal rival.
-Un sistema pensado para competir con ChromeOS desde la raíz
Windows 11 SE fue concebido como una versión deliberadamente limitada del sistema operativo. Su público objetivo no eran los usuarios domésticos ni los profesionales, sino las aulas de educación primaria y secundaria. Microsoft apostó por un entorno controlado, enfocado en la seguridad, la estabilidad y la facilidad de administración por parte de los centros educativos.
La filosofía era clara: reducir al mínimo la complejidad de Windows para adaptarlo a dispositivos de bajo coste y a usuarios jóvenes. En este contexto, los administradores escolares tenían un papel central. El sistema solo permitía ejecutar aplicaciones previamente aprobadas, lo que evitaba instalaciones no autorizadas y limitaba los riesgos asociados al software externo. Incluso las aplicaciones tradicionales de Windows, basadas en Win32, quedaban sujetas a una autorización explícita.
Este enfoque buscaba ofrecer una experiencia cerrada y predecible, similar a la que ChromeOS ha perfeccionado durante años. Sin embargo, también supuso una ruptura con la flexibilidad histórica de Windows, algo que no terminó de convencer a todos los actores implicados.
-Un viejo problema con nuevas siglas
Windows 11 SE no fue el primer intento de Microsoft de crear una edición “ligera” de su sistema operativo. Antes de él, la compañía ya había experimentado con Windows 10 en modo S, una variante que restringía la instalación de aplicaciones a la Microsoft Store. Aquella propuesta tampoco logró consolidarse como una alternativa sólida frente a ChromeOS y acabó siendo percibida como una limitación más que como una ventaja.
Con Windows 11 SE, Microsoft intentó corregir algunos de esos errores, ajustando el discurso al entorno educativo y apoyándose en socios clave del hardware. Fabricantes como Dell y HP lanzaron dispositivos económicos específicamente diseñados para este sistema, reforzando la idea de una plataforma optimizada para presupuestos ajustados y despliegues masivos en escuelas.
Aun así, la inercia del mercado y la fuerte adopción de Chromebooks en el ámbito educativo estadounidense resultaron difíciles de revertir.
-El final del soporte y lo que implica para los centros educativos
Microsoft ha confirmado que Windows 11 SE será compatible únicamente hasta la versión 24H2 del sistema operativo. A partir de ahí, no recibirá nuevas actualizaciones de funciones ni mejoras adicionales. El soporte completo, que incluye parches de seguridad, actualizaciones de software y asistencia técnica, finalizará oficialmente en octubre de 2026.
Esto implica que los centros educativos que todavía utilizan dispositivos con Windows 11 SE deberán planificar una transición si quieren mantener sus equipos dentro de un entorno seguro y actualizado. Microsoft ya ha comenzado a recomendar la migración hacia otras ediciones de Windows 11, siempre que el hardware sea compatible, para garantizar la continuidad operativa.
-Una retirada silenciosa que deja una lección clara
El cierre de Windows 11 SE no llega acompañado de grandes anuncios ni campañas de despedida. Es una retirada discreta, casi administrativa, que refleja una realidad más amplia: competir con ChromeOS en el terreno educativo requiere algo más que una versión recortada de Windows.
La experiencia demuestra que la fortaleza de ChromeOS no reside únicamente en sus limitaciones, sino en un ecosistema coherente, centrado en la nube y diseñado desde el principio para la gestión masiva. Windows 11 SE intentó adaptarse a ese modelo, pero sin abandonar del todo el ADN de Windows, y ese equilibrio nunca terminó de cuajar.
Con esta decisión, Microsoft parece reconocer implícitamente que su futuro en educación pasa por otras estrategias, ya sea a través de servicios, acuerdos con fabricantes o la evolución de Windows en sus ediciones tradicionales. Windows 11 SE quedará, así como otro capítulo en la larga historia de intentos de Redmond por reinventar Windows sin perder su identidad.