
Google ha iniciado el despliegue de una nueva versión estable de su navegador web, uno de los pilares fundamentales de su ecosistema de software. Chrome 144 ya está disponible para Windows, macOS y Linux, y llega con una actualización que, más allá de ajustes menores, pone el acento en la corrección de vulnerabilidades críticas que podrían comprometer la seguridad de los usuarios si no se instalan a tiempo.
Como es habitual en el ciclo de desarrollo del navegador, la distribución se está realizando de forma progresiva, por lo que no todos los equipos recibirán la actualización al mismo tiempo. Aun así, Google insiste en que se trata de una versión especialmente relevante y recomienda aplicarla en cuanto esté disponible, ya que aborda fallos que afectan a componentes internos clave del navegador.
-Fallos críticos corregidos en los componentes más sensibles de Chrome
El apartado de seguridad vuelve a ser el principal argumento de esta actualización. Chrome 144 soluciona un total de diez vulnerabilidades detectadas en versiones anteriores, varias de ellas catalogadas como de alta gravedad. Este tipo de fallos no suelen hacerse públicos con todo detalle de inmediato, precisamente para evitar que actores maliciosos los exploten antes de que la mayoría de los usuarios haya actualizado.
Entre las correcciones más importantes destacan tres problemas graves que afectan directamente al corazón técnico del navegador. Dos de ellos están relacionados con V8, el motor de JavaScript de Chrome, responsable de ejecutar gran parte del código de las páginas web modernas. En concreto, se han corregido errores que permitían accesos indebidos a la memoria, un tipo de vulnerabilidad especialmente delicada porque puede abrir la puerta a la ejecución de código no autorizado.
La tercera vulnerabilidad de alta gravedad se encontraba en Blink, el motor de renderizado que Chrome utiliza para mostrar las páginas web. Este componente es esencial para la visualización de contenidos y cualquier fallo en su implementación puede tener consecuencias serias tanto en estabilidad como en seguridad.
Junto a estos problemas críticos, la actualización también corrige fallos de gravedad media y baja. Algunos de ellos están relacionados con la validación de datos en las descargas, la aplicación incorrecta de políticas de red o comportamientos inesperados en la interfaz del navegador. Aunque menos llamativos, este tipo de errores suelen ser explotados en cadena, por lo que su corrección resulta igualmente importante.
-Cambios técnicos y ajustes internos más allá de la seguridad
Chrome 144 no se limita a cerrar agujeros de seguridad. Google ha aprovechado esta versión para realizar ajustes internos que afectan al funcionamiento general del navegador. Entre ellos se encuentran mejoras de estabilidad y rendimiento destinadas a reducir cierres inesperados y optimizar el comportamiento del navegador en escenarios de uso intensivo.
La compañía también ha eliminado varias API que ya no encajan con su estrategia actual de desarrollo web. Este tipo de decisiones suele generar cierta fricción entre desarrolladores, pero forma parte del proceso de modernización constante de la plataforma y del intento de reducir superficies de ataque innecesarias.
Otro punto destacable es la evolución de WebRTC, la tecnología que permite comunicaciones en tiempo real directamente desde el navegador. Chrome 144 introduce mejoras que ofrecen un mayor control sobre el flujo de vídeo, algo especialmente relevante para aplicaciones de videollamadas, streaming y servicios colaborativos basados en la web.
Además, se han incorporado ajustes en el sistema de animaciones de transición visual y en el manejo de los contenedores CSS, dos áreas que impactan directamente en cómo se diseñan y se perciben las interfaces web modernas.
-Actualizar Chrome 144: una recomendación que no conviene ignorar
Desde el punto de vista del usuario final, el proceso de actualización sigue siendo prácticamente invisible. Chrome está configurado por defecto para actualizarse de manera automática en segundo plano, lo que reduce el riesgo de permanecer expuesto a vulnerabilidades conocidas. Aun así, es posible comprobar manualmente si la nueva versión ya está disponible accediendo al menú del navegador y entrando en el apartado de información de Chrome.
Una vez descargada la actualización, basta con reiniciar el navegador para que los cambios entren en vigor. Es un gesto sencillo, pero crucial para garantizar que los parches de seguridad se aplican correctamente.
Con Chrome 144, Google vuelve a dejar claro que el ritmo de actualizaciones no es solo una cuestión de nuevas funciones visibles, sino una carrera constante para mantener a salvo a millones de usuarios frente a amenazas cada vez más sofisticadas. En un navegador que se ha convertido en una pieza central del día a día digital, ignorar este tipo de actualizaciones ya no es una opción.